"Mis Memorias de África II"
Tras conseguir introducirme en el asiento volamos hacia Atenas. Como es natural en la compañía de billete más económico, Olimpic Airways. Escala de 8 horas y mil partidas de mus (por supuesto quedó claro quien es el maestro). Nuevo embarque, nuevas maniobras de acoplamiento en mi asiento (¿por qué hacen tan estrechos esas dichosas butacas?) y 6 horas de vuelo hasta Nairobi. Llegamos de madrugada, y cuando nos disponemos a desembarcar, se abre la puerta de la cabina y… Mi corazón se acelera y el olor que penetra es… peculiar, único, porque cada persona, cada vivienda, cada lugar tienes su olor, su aroma, que le hace singular. No digo que sea malo o bueno, sino diferente, característico, inconfundible. De los olores de África habrá mucho que contar. De los olores, de los paisajes y, sobre todo, de las gentes.
Hasta otra.

Meritxellgris dijo
Qué buen comienzo del relato: lo del mus deja impresionado al más pintado. Solo con ese dato, me temo lo peor...jejeje
Un saludo
14 Junio 2005 | 08:50 PM