“Hoy me siento tan grande por tenerte a mi lado. / Me regalas la vida / Que sin ti yo no valgo / Tienes ese silencio, esos ojos tan magos. / El hermano pequeño, el que quiero y extraño.

Así comienza uno de los temas del nuevo disco de “El Canto del Loco”. La verdad es que mis niños me hacen descubrir la música, las de cada una de las generaciones que voy teniendo. Y estos últimos tiempos en El Canto del Loco, Simple Plan, La Sonrisa de Julia, Pereza o Despistaos entre otros, encuentro letras realmente geniales.

Todo este rollo viene porque he estado cenando con uno de mis niños. Cumple 17 años la próxima semana, y está pasando una adolescencia más que apasionante. Es un cara de órdago a la grande, pero esa frescura le hace ser salvajemente sincero. Hemos hablado de sus planes de verano, de sus amores y de sus temores. Porque aunque los adolescentes se ven invencibles, poderosos, no es sino la fachada de sus profundas inseguridades. Qué gran cosa es tratarles, conversar con ellos, compartir esos ratos en los que te dejan ver su corazón. Gracias, tío.